
En la ciudad de los libros, las calles de palabras confunden a los poetas; los carteles de dibujos, pierden a los artistas y vislumbran a los ciegos; los hoteles de poesías son observados por distraídos e ignorados por astutos.
Sin saber, los ciegos astutos construyeron los carteles, los hoteles de poesías se lograron por las palabras que confundían a los poetas y no las podían hacer coincidir y, esta ciudad ,fue realizada por los artistas ignorados que, distraídos tiraban sus bocetos de paisajes y tapas de libros.
Sofia Bonafede
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